Consejos útiles

Cómo evitar que el estrés al volante te arruine las vacaciones

Llevas esperando este momento todo el año: ¡por fin de vacaciones! El viaje lo tienes también planificado desde hace tiempo: con amigos, familia o en solitario, este año te vas con tu Citroën a explorar el resto del país o del continente. Eres de esas personas que disfrutan al volante, por lo que la perspectiva de pasar varias horas o días (¡con descansos!) conduciendo no es un problema. La vida, al fin y al cabo, es mucho mejor con road trips.

Pero no todo es siempre perfecto: al viajar, aunque vayamos con las mejores intenciones, somos también más susceptibles de ser tomados por el estrés. Al fin y al cabo, viajar es salir de nuestra zona de confort, algo que a veces se traduce en nerviosismo cuando las cosas no salen como las habíamos plaenado. El estrés al volante, todos lo sabemos, puede resultar peligroso, por lo que lo mejor sería intentar dejarlo en casa cuando nos vamos de vacaciones. Estos son algunos consejos para lograrlo.

1. Vete al 100%. Es mucho más fácil notarnos estresados cuando no estamos en un estado óptimo: si no hemos dormido lo suficiente, tenemos hambre o simplemente hay algo que nos molesta o nos tiene preocupados. Cuídate antes de salir y durante el viaje: descansa y duerme tus 8 horas, come bien y sano, haz algo de ejercicio y vete bien hidratado. Cosas tan sencillas como estas harán que te encuentres mejor, estés más alerta y de mejor humor. El estrés lo tendrá más difícil.

2. Revisa el coche antes de salir. Consejo básico antes de cualquier viaje largo en coche: asegúrate de que el vehículo está a punto y en perfecto estado de salud. No vale con una simple revisión superficial que puedes hacer tú en casa: llévalo al taller y que lo revise un profesional. Tendrás la seguridad de que no habrá averías que podrías haber evitado y es mucho menos probable que tengas que visitar un mecánico de viaje.

3. Encuentra el equilibro entre plan y flexibilidad. Planificarlo todo hasta el último detalle tiene solo un problema: si algo no sale tal cual, si hay algún imprevisto, todo el plan se tambaleará (¡estrés!). Dejarlo todo para ir viendo sobre la marcha tampoco funciona: podrías no encontrar alojamiento o estar todo el viaje preguntándote si no deberías estar yendo a algún otro sitio. Lo ideal es encontrar el equilibrio: planifica unos básicos, algo sobre lo que construir el resto del viaje, y ten claro que siempre es posible cambiar de plan, ya sea de forma voluntaria o porque las circunstancias así lo requieren.

4. Si vas a otro país, investiga sus leyes de tráfico. Conducir en el extranjero es siempre una fuente de estrés, pero lo llevarás todo mejor si haces antes los deberes: investiga las carreteras más convenientes, cómo funcionan los peajes, cuáles son las costumbres locales y si su legislación de tráfico es diferente. Irás más tranquilo y seguro de lo que estás haciendo.

5. Practica una conducción segura. Esto siempre, por supuesto. Respeta los límites de seguridad, para a descansar y estirar las piernas cada dos horas (o antes si te notas cansado) y, evidentemente, no conduzcas si has bebido. Piensa que estás de vacaciones y el objetivo es relajarse. Las prisas se quedan en casa con el estrés.

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